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#EnMiCabeza es un concepto que pone el foco en el lugar donde ocurre el glioma —el cerebro— pero también en todo lo que sucede más allá de lo clínico: los pensamientos, el miedo, la incertidumbre, la fuerza y la historia personal que acompañan el diagnóstico. A través de testimonios y retratos centrados en la cabeza, la campaña busca hacer visible lo que muchas veces no se ve, humanizando la enfermedad y mostrando que en cada cabeza no hay solo un tumor, sino una persona, una vida y una historia que merece ser escuchada.
Médicos y pacientes cuentan sus historias sobre el glioma
Conozca qué es el glioma
Los gliomas son tumores que surgen en ciertos tipos de células cerebrales y representan alrededor del 81% de los tumores malignos primarios en la región.[1, 2]
La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó, en 2021, la forma en que los gliomas son clasificados. Esta nueva clasificación tiene en cuenta no solo la apariencia de los tumores al microscopio, sino también sus características genéticas.[3]
Uno de los puntos principales de esta actualización es una alteración genética en una proteína llamada IDH (isocitrato deshidrogenasa). Con base en esta mutación, los gliomas pueden dividirse en dos grupos: aquellos que poseen la mutación en IDH y aquellos que no la poseen, estos últimos llamados “IDH tipo salvaje”. Estos dos tipos de gliomas se comportan de maneras diferentes y tienen características propias.[4]
Así, los gliomas difusos en adultos son clasificados por la OMS en tres tipos principales:[3, 4]
Astrocitomas
Los astrocitomas se originan en los astrocitos, células gliales en forma de estrella, cuya función de sostén, nutrición y protección es esencial para el funcionamiento del sistema nervioso central.[5]
Para ser clasificado como un astrocitoma, el tumor debe obligatoriamente tener una mutación en la proteína IDH.[6]
De acuerdo con sus características histológicas, puede ser clasificado como grado 2 (bajo riesgo) o como grado 3 y 4 (alto riesgo).[5, 7]
Oligodendrogliomas
Los oligodendrogliomas se originan en los oligodendrocitos, células también gliales que protegen la señalización eléctrica en las células nerviosas.[5, 7]
Este tumor necesita tener, además de una mutación en la proteína IDH, otra alteración molecular llamada codeleción 1p/19q para ser clasificado como oligodendroglioma.[6, 8]
Los oligodendrogliomas se clasifican en bajo grado (grado 2) y alto grado (grado 3), de acuerdo con sus características histológicas.[6, 7]
Glioblastomas
Los glioblastomas son un tipo de tumor cerebral más agresivo, que se desarrolla a partir de células también llamadas gliales, responsables de dar soporte al funcionamiento de las neuronas. Son conocidos por crecer rápidamente y por necesitar un tratamiento más intensivo.[5, 9]
Aunque los glioblastomas no son muy comunes, representan alrededor del 15% de los tumores cerebrales en adultos y son más frecuentes entre personas de 45 a 70 años, pero también pueden ocurrir en otras edades.[10]
De acuerdo con la OMS, el glioblastoma se clasifica histológicamente como grado 4.[3]
Este nuevo enfoque ayuda a médicos e investigadores a comprender mejor la enfermedad y a buscar tratamientos más personalizados para cada paciente.[3]
Síntomas Más Comunes en pacientes con Glioma
(que se darán de acuerdo a la zona cerebral en donde estén alojados)
Alteraciones en la función mental
Convulsiones
Dificultades en el habla
Dificultades de coordinación motora o equilibrio
Dolor de cabeza intenso y recurrente
Náuseas
Vómitos
Siempre es importante reforzar que no todos los gliomas son iguales. Por eso, contar con un diagnóstico correcto es fundamental.[5]
Diagnóstico
La presencia de los signos y síntomas descriptos anteriormente exige una investigación completa, que incluye una evaluación neurológica detallada y evaluación por imágenes.[5, 11]
Sin embargo, el diagnóstico definitivo del tipo de tumor solo puede obtenerse después de la realización de una cirugía o biopsia, con la extracción de un fragmento del tumor. Este material se envía para análisis anatomopatológico y para la realización de pruebas específicas moleculares destinadas a identificar mutaciones características de los gliomas. Estas pruebas son fundamentales para confirmar el diagnóstico y orientar el tratamiento adecuado.[5, 11]
Muchas de estas alteraciones identificadas están relacionadas con el crecimiento y la agresividad de los gliomas. Se destacan en este escenario las alteraciones en IDH1-2, ATRX, CDKN2A/B, codeleción del cromosoma 1p/19q, TP53, y TERT.[5, 12]
Pruebas para la identificación de la mutación en IDH
La investigación de la mutación IDH es un paso esencial en el diagnóstico de gliomas difusos del tipo adulto. La mayoría de los médicos solicita primero una prueba de inmunohistoquímica, una técnica ampliamente utilizada por ser rápida, accesible y eficiente. Este método identifica la mutación más común, IDH1 R132H, presente en alrededor del 90% de los casos.[11, 13, 14]
Sin embargo, si el resultado de la inmunohistoquímica es negativo, esto no significa que no exista mutación en el gen IDH, ya que otras mutaciones en IDH1 o IDH2, que también impactan en el tratamiento del paciente, pueden estar presentes, pero no son detectadas por esta prueba inicial. En estos casos, es necesario realizar estudios más avanzados, como una prueba de PCR (reacción de cadena de la polimerasa) o una prueba de secuenciación de nueva generación (NGS), para garantizar un diagnóstico preciso.[15]
La combinación de pruebas garantiza un diagnóstico completo, ayudando a definir el mejor tratamiento para cada paciente.
Consulte a su médico y hable sobre diagnóstico y opciones de tratamiento.
Tratamiento del Glioma
Opciones de tratamiento[5, 16]. Diferentes estrategias de tratamiento pueden emplearse en el tratamiento de los gliomas difusos, teniendo en cuenta características de la enfermedad y del paciente.
Cirugía
Cirugía (resección tumoral) [3, 5, 16]
Es el tratamiento inicial más común de los gliomas. La resección total (preferencial) o parcial es realizada por el neurocirujano.
Objetivo
Retrasar el crecimiento del tumor, además de promover el control de los principales síntomas, como convulsiones, y reducir la presión intracraneal.
Aunque la cirugía elimina gran parte del tejido tumoral, muchas veces otras estrategias asociadas al tratamiento quirúrgico son necesarias.
Monitoreo activo
Monitoreo Activo
(período de observación)[5, 16]
Para algunos tumores de bajo grado y crecimiento lento que probablemente no progresarán rápidamente, puede utilizarse un enfoque de tipo “observar y esperar”. Se trata de un monitoreo activo, con estudios periódicos. Con el monitoreo activo, no habrá tratamiento inmediato, a menos que los síntomas reaparezcan , empeoren o el estudio cambie.
Objetivo
Posponer posibles efectos secundarios causados por el tratamiento.
*Puede ocurrir antes o después de la quimioterapia, radioterapia o cirugía, dependiendo del tipo de tumor.
Tratamiento dirigido
Tratamiento Dirigido [16, 17, 18]
Si el glioma presenta una mutación, puede existir un tratamiento específico disponible para actuar sobre esa alteración específica.
Objetivo
Actuar directamente sobre la mutación que contribuye al crecimiento del tumor.
Radioterapia
Radioterapia [5, 16, 19]
La radioterapia es un tipo de tratamiento contra el cáncer en el cual se utilizan radiaciones ionizantes (rayos X, por ejemplo), para destruir o impedir que las células cancerígenas se multipliquen.
Objetivo
Eliminar las células cancerígenas que pueden haber quedado después de la cirugía o impedir que se multipliquen.
Quimioterapia
Quimioterapia [5, 16, 18]
Es un tratamiento que utiliza medicamentos específicos (quimioterápicos) para destruir o inhibir el crecimiento de células cancerígenas. Estos medicamentos actúan de forma sistémica, es decir, recorren el cuerpo a través del torrente sanguíneo y pueden alcanzar tanto el tumor como células cancerígenas que puedan haberse diseminado a otras partes del organismo.
Objetivo
Eliminar las células cancerígenas que pueden haber quedado después de la cirugía o impedir que se multipliquen.
Ensayos clínicos
Ensayos Clínicos [20]
Los ensayos clínicos son estudios realizados para evaluar nuevos tratamientos o medicamentos, ayudando a mejorar el cuidado de la salud de manera segura y controlada.
Objetivo
Ofrecer acceso a tratamientos innovadores que aún no están ampliamente disponibles, contribuyendo a avances en la medicina.